Parta de Bucarest y diríjase a Sinaia, recorriendo el pintoresco valle de Prahova. Al llegar a Sinaia, conocida como la "Perla de los Cárpatos" por la belleza de su entorno natural y la elegancia de su arquitectura, visite el Castillo de Peles, antigua residencia de verano de la Familia Real Rumana y símbolo de la realeza rumana. A continuación, diríjase al Monasterio de Sinaia, de 300 años de antigüedad, el alma histórica de la ciudad y un valioso monumento del arte rumano.
Continúe hacia Bran para visitar el famoso castillo medieval, construido como fortaleza para los ciudadanos de Braşov con el fin de defender la ciudad. El príncipe Vlad utilizó el castillo como cuartel general durante sus incursiones en Transilvania. Rodeado de un aura de misterio y leyenda, y encaramado en lo alto de una roca de 60 metros de altura, el Castillo de Bran debe su fama a sus imponentes torres y torreones, así como al mito creado en torno a Drácula, de Bram Stoker.
Tras un corto trayecto en coche, llegará a la ciudad de Braşov. Rodeada por los picos de los Cárpatos Meridionales y con una arquitectura gótica, barroca y renacentista, además de una gran cantidad de atracciones históricas, Braşov es uno de los lugares más visitados de Rumanía. Aquí disfrutará de un recorrido a pie por el casco antiguo, incluyendo la Iglesia Negra, la catedral gótica más grande entre Viena y Estambul.