Isola Bella fue concebida en 1650 por el conde Vitaliano VI Borromeo, quien decidió transformar un afloramiento rocoso del lago en un lugar de deleite. Se necesitaron cuatro siglos para completar esta magnífica obra, que incluye el Palacio Borromeo y los espectaculares jardines. El sitio se divide entre el palacio y el jardín barroco italiano.
Cortesanos
Disfrute de un fascinante recorrido por el interior de la residencia principesca a través de más de 20 salas históricas, entre ellas el Salón del Trono, el Salone Nuovo, la Sala de Música, la Sala Napoleón, el Salón de Baile y la Sala de Tapices. Un raro ejemplo de colección barroca completamente conservada en el norte de Italia es la Galería de Pinturas del General Berthier, que alberga una colección de 130 obras, entre las que se encuentran autores como Boltraffio, Gianpietrino y Daniele Crespi. En la planta baja, casi al nivel del lago, se encuentran las seis cuevas cubiertas de guijarros, toba, estuco y mármol, originalmente construidas para deleitar y refrescar a los huéspedes del palacio.
Los jardines
Famosos en todo el mundo, los jardines de Isola Bella son un ejemplo destacado del jardín barroco italiano, con una combinación perfecta de arte, naturaleza y arquitectura. En el centro se alza el Teatro Massimo: una imponente construcción arquitectónica compuesta por diez terrazas que forman un plano adornado con fuentes, obeliscos y estatuas. Es posible subir a la cima del teatro desde una gran terraza que, con sus 37 metros de altura sobre el nivel del lago, constituye un lugar privilegiado para disfrutar del panorama del Golfo Borromeo. Desde 2002, el jardín de Isola Bella forma parte del prestigioso circuito inglés de la Royal Horticultural Society.