Embárquese en un crucero panorámico a bordo de un barco clásico de madera de dos cubiertas, con asientos reservados en el interior y al aire libre, y deslícese cómodamente por la laguna veneciana.
Es una salida fácil y relajante desde la zona de San Marcos, donde un asistente multilingüe le acompañará y le explicará la vida, la historia y las tradiciones venecianas durante el trayecto.
Al cabo de unos 30 minutos llegará a Murano, donde visitará una fábrica de vidrio local y asistirá a una demostración de soplado de vidrio en directo a cargo de un maestro vidriero, explicada en cinco idiomas diferentes.
Después continuaremos hacia Burano, la isla famosa por sus casas de colores brillantes y su ambiente encantador. Disfrutará de tiempo libre para explorar a su ritmo -alrededor de una hora en verano y hasta dos horas y media en invierno- para pasear por las calles, admirar la elaboración tradicional de encajes o probar las famosas galletas bussolai de la isla.
Volverá a Venecia con un recuerdo inolvidable de la laguna y de dos de sus islas más emblemáticas.