Si lo que buscas es un típico «pueblo» español, Mojácar es tu lugar. Por el camino, atravesarás un paisaje que recuerda al Salvaje Oeste, cruzando el desierto de Tabernas. Y no te decepcionará cuando llegues: el pueblo está formado por casas blancas como terrones de azúcar que se extienden por la ladera rocosa. También se incluye una visita a un pueblo pesquero costero.
Mojácar es un laberinto de calles empedradas bordeadas de pintorescas tiendas y bonitos cafés, y hay muchos vestigios moriscos que admirar, como una fuente de agua de manantial y terrazas llenas de flores.
Después, haz una excursión a un típico pueblo costero. Dirígete a la playa para darte un chapuzón o pasea por el precioso paseo marítimo.