Confort y tranquilidad es lo que experimentará en este viaje por las tierras del Alentejo. A través de sus extensas llanuras, salpicadas de olivos, alcornoques y viñedos, llegará a la encantadora ciudad de Évora, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986. Allí, se tomará su tiempo para disfrutar de la riqueza de su historia, arquitectura y gastronomía, así como de la artesanía de la región, donde la diversidad de épocas y estilos, sabores, colores y formas cobra verdadera vida.
Durante su visita, habrá una degustación de vinos en una finca local (o similar), que le ofrecerá la oportunidad de descubrir los auténticos sabores del Alentejo.
Para completar esta experiencia, el itinerario concluirá con una visita al pintoresco pueblo de Monsaraz, encaramado sobre el lago Alqueva. Con sus murallas medievales, sus casas encaladas y sus impresionantes vistas sobre el paisaje circundante, Monsaraz ofrece un final sereno e inolvidable a su viaje por el Alentejo.