Salga del centro de París y diríjase a Versalles, antaño un modesto pabellón de caza y más tarde la deslumbrante corte de Luis XIV, el "Rey Sol". A su llegada, sáltese la cola principal gracias a su entrada reservada con antelación.
Su chófer le proporcionará las entradas y le indicará dónde recoger las audioguías. A continuación, descubra el palacio a su ritmo. Con la audioguía oficial, recorra los Grandes Apartamentos del Rey y los Apartamentos de la Reina, cuyos techos, maderas doradas y pinturas fueron diseñados para glorificar a la familia real. Continúe por el Salón de los Espejos, la galería más emblemática del palacio, revestida de grandes espejos que dan a ventanas arqueadas y se abren a los jardines. Después de visitar las principales salas del castillo, salga a explorar los jardines diseñados por André Le Nôtre. Desde la terraza, disfrute de una vista panorámica de los parterres geométricos, los estanques y las avenidas que conducen al Gran Canal.
Podrá deambular libremente por las callejuelas, descubrir arboledas ocultas y fotografiar las fuentes y estatuas. De abril a octubre, su entrada incluye el acceso al espectáculo de las Fuentes Musicales o de los Jardines Musicales en los días de funcionamiento, cuando los juegos de agua cobran vida al son de la música barroca, recreando el espíritu de las celebraciones reales.
A lo largo de su visita, usted gestiona su propio tiempo: siga la ruta completa sugerida del palacio, céntrese en sus salas favoritas o pase más tiempo al aire libre en los jardines, dependiendo de la estación y de sus intereses.